La carroza de la funeraria se llevó al cuerpo del señor Andollini, mientras Jean Carlo miraba como se iba, tenía cosas que hacer, llamadas las cuales comenzar a realizar, era bastante doloroso, pero lo tendría que hacer; su esposa se encontraba en la cocina, al parecer ya había comenzado a comer algo, eso lo hizo sonreír y sentirse menos preocupado.
Se acaban de llevar a padre — hablo él mientras se sentaba en uno de los bancos de la cocina, una de las cocineras se limpiaba las lágrimas y come