106| Vete.
Empacaron lo que habían sacado de sus maletas rápidamente y, transformados, corrieron por el bosque. Trataron de alejarse lo más posible de la ciudad, sabiendo que nadie los seguiría. Taranta estaba desprotegida y con pocos soldados, por lo que no se aventurarían en el bosque para perseguir a un enemigo sin saber cuántos eran.
Cuando la noche empezaba a caer y estaban lo suficientemente lejos de la ciudad, montaron un pequeño campamento. Kerr, Alexander y su madre se fueron a la cama temprano,