Narra Dylan.
La voz de Margarita llamándome me saca de mis pensamientos
—¡Señor Dylan, señor Dylan la señora acaba de despertar!
Siento como mi cuerpo se tensa. Quiero salir corriendo pero estoy ahí sentado sin poder moverme por la impresión. Después de sobrellevar la situación me levanto para salir corriendo, corro tan fuerte como si me estuvieran siguiendo. Tengo la respiración agitada y siento como lágrimas de felicidad brotan de mis ojos.
Cuando llegó a la habitación ya todos estaban afuera