Narrador Omnisciente
–Amara, ¿puedes decirme de una maldita vez qué significa esto?– Dice el hombre una vez que cruzan el umbral de la puerta. La autoridad en su tono es inconfundible. No es una pregunta, es una orden.
Su mandíbula se tensa, los nudillos de sus manos crujientes sobre la mesa reflejan su creciente indignación. La idea de ver a su hija de la mano con alguien como Liam, un ser insignificante a sus ojos, sin un apellido de renombre ni una fortuna que lo respalde es una afrenta que