El espejo devuelve una imagen que debería ser perfecta, pero para Amara no lo es. La seda blanca del vestido cae en cascadas hasta el suelo, abrazando su silueta con una delicadeza que, en cualquier otra circunstancia, le arrancaría un suspiro de felicidad. Pero hoy no. Hoy, mientras se contempla bajo la luz fría del probador, lo único que siente es un nudo en la garganta que no la deja respirar.
El corazón le late tan fuerte que cree que podría atravesar la tela del corset. Se toca el vientr