Al final, Ares llegó a una conclusión que lo sorprendió por su claridad: lo que había sucedido, por doloroso que fuera, había sido lo mejor para él. Para pasar la página. Para seguir adelante. Para reconstruirse.
Con ese pensamiento, se quedó dormido después de una larga jornada laboral.
A la mañana siguiente, no tenía turno asignado, así que pensaba dormir hasta tarde, disfrutando de la calma y de la respiración tranquila de su hijo a su lado. Sin embargo, una visita inesperada cambió por comp