¿ELLA ES SU LUNA?
Las tres lobas continuaron avanzando, siguiendo el rastro cada vez más fresco de Cassian. De repente, las orejas de Aylin se agudizaron
―¿Escuchan eso?
Serafina y Daphne se detuvieron también, prestando atención. Un débil gruñido resonaba en el aire.
― Es un lobo. Debemos acercarnos con precaución. ―dijo Serafina.
Avanzaron sigilosamente hacia el sonido y se encontraron con una pequeña manada de lobos, en medio de una conversación animada. Las lobas se acercaron con cautel