ERES MI DIOSA.
ERES MI DIOSA.
Aylin se encontraba terminando de acomodar unas hierbas para luego llevarlas a las sanadoras, cuando Leila llegó.
―Aylin, ¿Por qué no te has preparado?
―¿Para qué? ―dijo la loba mientras continuaba con su trabajo.
―¿Olvidaste lo de hoy?
Aylin detuvo sus movimientos y miró a Leila sin entender.
―Hmm… ¿Qué olvide?
―Aylin, ¿puedes ser más despistada? ―Leila caminó hacia ella y la ayudó a ponerse de pie ―Hoy es la festividad de la Diosa y prometiste ir.
Los ojos de Aylin se abrieron