CALMA ANTES DE LA TORMENTA (II)
Lorcan asintió, agradecido por la comprensión de su amigo. Se dirigió rápidamente hacia la habitación, donde sabía que Daphne lo estaría esperando. Al entrar, la encontró recostada en la cama, leyendo un libro.
― Hola ―dijo ella levantando la vista del libro.
El beta se acercó lentamente y detalló su delicado camisón, se subió a la cama y gateó hasta ella, luego le dio un suave beso en los labios.
―Lamento hacerte esperar ―susurro.
Daphne dejó el libro en la