Mundo ficciónIniciar sesiónMae
Vamos de camino hacia el lugar donde Ángel tiene que estar para… no sé muy bien para qué. Conduce con una mano en el volante y con su mano libre sostiene la mía pegada en mi pierna.
—Me estoy muriendo de hambre —dice Daniel detrás de nosotros.
—Yo también —contesta Ángel justo para dar la vuelta en un bonito restaurante donde es posible observar mesas al aire libre. Rápidamente ubico a la madre de Ángel y a su padre junto a una bonita muchacha, obviamente







