Mundo ficciónIniciar sesiónÁngel.
No puede estar pasando esto, no pude haberla perdido. Ella es mía. Doy vueltas por el pasillo y llamo de nuevo, luego vuelvo a llamar y nadie responde. Tecleo el número de Mae pero nadie atiende.
—Chico… Daniel, abre la puerta —pero nadie responde. Alguien sube las escaleras, es cuando veo a papá.
—Ángel, debemos irnos, llamarán a la policía.
—No me importa, escucha pap&







