CAPÍTULO 162. ENEMIGO OCULTO
Adriana, ignorando esta mala influencia, continúo su vida normal, dedicándose a sus hijos, su esposo y sus negocios, junto a su padre. Darío, desde ese mismo momento, comenzó a averiguar dónde quedaba el restaurante, en el que ella recibía a su clientela.
No obstante, Mateo previendo cualquier acción en contra de ella, por ser la heredera de una billonaria fortuna, le asignó como guardaespaldas a uno de los mercenarios contratados en el extranjero. Además, de uno de los mejores hombres de la em