CAPITULO 19. ADRIANA, EMBARAZADA
En el hospital
Mateo, totalmente confundido con un torbellino de emociones, solo atinó a decir:
—¡No lo sabía! ¡No lo sabía! Y estoy seguro, que ella tampoco —aseveró él, dejando que las lágrimas corrieran por su mejilla. Él, se sintió peor al procesar la noticia de que será padre y que no está junto a Adriana, para apoyar a esta, durante este proceso.
«¡Dios mío! ¿Cómo es posible? ¿Por qué no me di cuenta lo que Adriana estaba sintiendo? ¡Todo es culpa mía!», se cuestionó él, arrepentido y e