Mundo ficciónIniciar sesiónLeón
Abro lentamente los ojos Mariana sigue dormida, se ve tan hermosa, le doy un casto beso en la frente y salgo sigilosamente para que no despierte, camino hasta mi cuarto y entro, me doy un baño, me visto y bajo a la cocina, mi nana me mira con demasiada atención
— ¿Qué? – digo al ver su fija mirada en mí
— Nada, solo estas, diferente –







