Todos quedan atónitos ante la falta de educación que, según ellos, presentan las jóvenes al interrumpir su cena. Aunque no faltan las miradas lascivas hacia Ann y Maya por parte de ciertos caballeros que no respetan que sus esposas se encuentren a su lado. No se puede esperar menos de una casta que solo finge ante la sociedad ser seres pulcros e intachables.
Demitrius se levanta de su asiento con su porte autoritario e intimidante. Camina hacia los tres, mientras arregla su saco, mostrando una