Mundo ficciónIniciar sesiónMientras los demás se acomodaban en la sala principal conversando animadamente y esperando la llegada de la cena, Zoey, Matheus y yo nos retiramos a la sala de música de Nate, cargando una botella de vino tinto de la nueva línea orgánica —todavía en pruebas— que Christian había traído de Brasil. Era un momento que había extrañado: solo nosotros tres hermanos, sin la formalidad de los cónyuges o amigos, pudiendo







