Cuando Christian regresó a la sala de espera, inmediatamente percibí que algo había cambiado en su expresión. Parecía más tenso, pero al mismo tiempo determinado —como si hubiera recibido información importante que lo dejó preocupado y resuelto al mismo tiempo.
"¿Está todo bien?", pregunté tan pronto como se sentó a mi lado, buscando en sus ojos azules cualquier señal de que debería preocuparme.
Christian se inclinó y me dio un beso suave en la frente, sus manos automáticamente yendo a mi barri