Jason estaba profundamente dormido mientras era observado por los ojos exhaustos de Ellis. Esta vez ella optó por no ir a trabajar y ni siquiera dormir mucho para que pudiera vigilar lo más posible a su hermano. A pesar de la promesa de Vittorio Amorielle, ella todavía temía por la vida de Jason que ahora se extendía, despertando de su sueño de los justos.
— ¿No me digas que me miraste dormir toda la noche? - preguntó Jason, en serio.
— No, no toda la noche. - Respondió Ellis mientras le entreg