Mundo de ficçãoIniciar sessãoTommaso entró en la sala con la mano vendada, envuelta en un paño ensangrentado. Los guardaespaldas de Ângelo lo obligaron a sentarse en una silla frente a él, imponiendo su presencia amenazadora. Mientras tanto, Messina sirvió un vaso de whisky, acercándose a Tommaso y entregándole la bebida.
Cuando Grecco intentó sujetar el vaso con su mano buena







