Ellis se despertó esa mañana con una pesada sensación de resaca, no solo de la bebida, sino también de la confusión moral que la atormentaba desde la noche anterior. Se dio la vuelta en la cama, tratando de bloquear los recuerdos de la noche anterior que insistían en invadir su mente.
Recordaba a Ross, su colega de trabajo, tratando de besarla en el Riverfront Pub, un concurrido bar donde el personal de la oficina solía reunirse para el happy hour. Recordaba su mirada insinuante, las palabras s