Mundo de ficçãoIniciar sessãoEllis estaba sentada en el coche, acompañada por los guardaespaldas, con el corazón cargado de preocupación. Llegaron al edificio de su apartamento y ella se despidió de Mauricio y entró al ascensor. Al llegar a casa, una ola de tristeza la envolvió y sintió un deseo abrumador de llorar.
Entonces, un delicioso aroma provenía de la cocina, capturando la atención de Ellis. Se acercó y, para







