Punto de vista de Valen
"Sabemos que tienes a la chica, Valen. El consejo nos vigila", dijo, con una sonrisa empalagosa y venenosa, de esas que hacían que mi lobo me enseñara los dientes bajo la piel.
Se sentó frente a mí en mi oficina, con el traje impecablemente planchado y las manos perfectamente cuidadas sobre la mesa como si fuera el dueño del lugar.
Me recosté en la silla, dejando que el silencio se prolongara.
"¿Qué chica?", pregunté, con la voz apagada y aburrida, aunque el pulso me ret