Nireya POV
Ni siquiera me di cuenta de que estaba temblando hasta que la voz me salió de repente. Sabía, en algún lugar y de alguna manera, que algo no andaba bien.
Mi terquedad se apoderó de mí y no quería que se enfrentara solo a esos demonios.
"¡No puedes dejarme fuera de esto!", grité, y no era solo ira. Era miedo arañándome las costillas.
En ese momento ya estaba demasiado indefensa y me quemaba la garganta. Ese pensamiento era tan repugnante que no podía pensar en perder a Mabel otra vez