Nireya pov
No sé cuánto tiempo estuve sentada en el suelo, con la espalda pegada a la puerta, mientras las lágrimas corrían por mi rostro en un torrente ardiente y humillante que parecía no poder detener.
Todo lo que Kassy decía se repetía en mi mente como una especie de ciclo de tortura. Cada palabra, una herida fresca. Cada acusación, una nueva confirmación de los miedos que había intentado ignorar desesperadamente.
"Nunca serás bienvenida aquí. El vínculo fue un error y tú lo debilitas".
Seg