Al fin salió de la ducha, dejó el baño y ya estaba en la habitación. Burhan entró dos segundos después, se le quedó mirando. La joven se incomodó, ya no era lo mismo. Hubo un momento en que podía lidiar con el pudor, pero ya no lo conseguía. Se ocultaba en su propio parecer, y de eso Burhan se había dado cuenta.
—Ya hice la llamada…
—Gracias.
Buscó su ropa y volvió al baño, pero se le olvidó poner el pestillo. De modo que fue pillada por Burhan que entró, sin malas intenciones, pero ella se