Steven decidió devolverle la llamada a Hasan una vez salió del cine con la joven.
—Estaba en el cine ¿ha pasado algo malo?
—Solo una falsa alarma. Nada de qué preocuparse.
—Bueno, de todos modos avísame cualquier otra cosa, ¿de acuerdo? —le pidió.
—Sí, eso haré. ¿Cómo está todo? —declaró.
—Todo bien, Hasan. Deberías sacar tiempo y venir a Santa Mónica —le recomendó. Ya casi llegaban al hotel.
—Bueno, tal vez cuando me sienta menos cargado de trabajo, por ahora eso es imposible para mí, Steven.