Mateo tomó rápidamente el celular y observó el rastro del secuestrador en las grabaciones.
El sujeto, aparentemente sin saber que lo estaban filmando, había intentado evadir las cámaras. En un punto ciego, se cambió de ropa antes de salir.
Les había tomado tiempo rastrearlo, pero finalmente lo habían conseguido.
—¡Salgamos de inmediato! —ordenó Mateo.
Subieron al auto y siguieron el rastro en busca de Lucía.
*
Lucía se sentía exhausta, sin fuerzas. Aunque estaba descansando, parecía atrapada en