El auto se alejó del edificio.
Lucía observó la sombra del vehículo alejarse, sus manos de manera inconsciente se cerraron en forma de puño.
—Así que la señorita no mentía, al parecer no tiene conexión con el señor Rodríguez —dudó la recepcionista.
—Se la llevó en brazos, su relación debe ser buena. Si el señor Rodríguez nos culpa, estaremos en serios problemas.
Al escucharlo, el ánimo de Lucía decayó. Había visto tanto la frialdad de Mateo con algunas mujeres como su ternura con otras.
Todo dep