Al cabo de unas horas, Ava tocó la puerta de la sala y Sophia se sentía mal, limpió sus lágrimas y se puso de pie demostrando que no temía nada — Podrías salir un momento, necesitamos revisarla — dijo sin mirarla de frente
Ella hizo lo solicitado sin mencionar ni una sola palabra, se dirigió a la sala de espera, empezó a revisar su teléfono, algo que no había podido hacer desde que vio sus fotos en la red. Su bandeja estaba llena de mensajes por parte de su familia, acusándola y otros aconseján