Rápidamente negó, y movió su cabeza, Rebeca sonrió y no pudo soportar más la cara de Adriano se puso de pie y jalo Adriano.
—¡Ven vamos a bailar! —dijo Rebeca sonriendo, Adriano no pudo negarse después de todo anhelaba tenerla cerca de el, no podía seguir negando lo que sentía por ella.
Tanto así que no puede contener más y la sujeta de la cintura pegando más a él. Ella alzó su mirada y sonrió, para después enredar sus manos en el cabello de Adriano y pegar sus labios a los de Adriano el cual l