Adriano se va en un avión privado para Italia, en el fondo extraña mucho sentir que es el hombre más temido de Italia y no un empresario al que todos desean manipular, pero gracias a él nadie podrá.
William está al lado de Adriano, pues eso lo tranquiliza saber que absolutamente nada le pasará, es tanto el aprecio que le tiene que hasta su vida no le importa sí alcanza a correr peligro.
—Señor yo entiendo que todo debe ser muy complicado, pero usted más que nunca debe estar concentrado —Willi