Capítulo 72 —El mensaje de voz
Narrador:
El silencio en la cabaña solo era interrumpido por la respiración pausada de Nadia y el crujir de la madera con cada leve movimiento de Massimo. Ella se había acomodado en su pecho, con el dedo trazando líneas perezosas sobre su piel desnuda, mientras él jugaba con uno de sus mechones de cabello. Era un momento de calma, de intimidad real, pero como todo en su relación, no duraría demasiado.
De repente, el teléfono de Massimo vibró en la mesita de noche.