Capítulo 24 —Círculos en la piel
Narrador:
La mañana era tranquila en la casa que Massimo consideraba su refugio. Había llegado temprano, queriendo aprovechar el día para hablar con el encargado de la remodelación y el paisajista que se haría cargo de los jardines. Sabía que Nadia aún dormía, así que decidió preparar el desayuno con calma.
La cocina estaba iluminada por la suave luz del sol que entraba por los ventanales. Massimo, con las mangas de su camisa remangadas y la corbata aflojada, se