Mundo de ficçãoIniciar sessãoHan pasado siete días, veintinueve horas, cinco minutos y veinticinco segundos desde la última vez que vi a Sam. La tarea no ha sido difícil cuando lleva sin pasarse por la universidad durante tanto tiempo; es que lo agradezco. Al menos soy capaz de estar más de dos horas sin llorar, lamentándome en mi propia intimidad. En cierto modo eso se lo debo a Aiden, cuando él está cerca el dolor desaparece o al menos es soportable. No sé qué haría sin su compañía.
A veces me gustaría buscarlo o







