Esa no era la sorpresa que Nataniel le tenía preparada, él había planeado que los padres de la niña tocaran la puerta y ella se sorprendiera al verlos junto a él, pero en vista de que los señores ya no están le tocó improvisar de otra forma.
En este caso, hacerle creer que se van de viaje, solo para que ella se emocionara y no escapara.
—¿Qué está sucediendo, mi amor?, dime que me estás jugando una broma por ser el día de los inocentes— bramaba.
—¿Dónde está tu cómplice? —Preguntó con esa voz