Por alguna razón desconocida, Nataniel siente empatía por la que ha sido su esposa durante algunos días. Le preocupaba que ella se sintiera incómoda trabajando junto a él o si el dinero que iba a ganar no le ajustaría para sus gastos.
—Eh, no. Yo estoy y estaré bien, señor Nataniel. Suficiente lo que hace con permitir que yo siga trabajando para su empresa y darme la oportunidad de terminar mis estudios a tiempo parcial. Créame que este gesto jamás lo voy a olvidar y siempre le voy a agradecer