Más tarde…
Kervin estaba en busca de su madre y su cuñada, hasta que al fin las encontró en el balcón de la segunda planta.
Cuando se percataron que los chicos se van acercando, la señora puso cara de pocos amigos y de inmediato rezongó, mientras que Camila ni siquiera voltea a ver porque le duele que también Kervin le haya mentido al jurarle que no permitirían que Nataniel trajera a sus queridas.
—¡Que haces con esta mujer, hijo! Le advertí al estúpido de tu hermano que si te atrevías a traer