Desde la habitación que está al lado, Kervin escuchó el grito y de inmediato se tiró de la cama para ir a la habitación de la chica. La puerta estaba con llave, por lo que tuvo que pedirle que abriera para acompañarla.
Al escuchar que le ofrecen ayuda, la chica abrió y se lanzó a los brazos de su abogado.
Kervin la consoló y fue así como se dio cuenta de que ella está temblando, pero después de unos minutos se relajó y le ha pedido de favor que se quede a su lado para no volver a sentir miedo.