Capítulo 51. Los voy a cazar como ratas.
Los niños se quedaron viendo sorprendidos, ni siquiera pudieron pronunciar palabras durante unos segundos, estaban impresionados de su parecido, tenían la sensación de estar viéndose a sí mismos, no les quedó duda de quien se trataba el otro.
Se miraron fijamente hasta que finalmente uno de ellos habló:
—Eres Paolo —dijo Iker con una voz suave.
—Tú eres Iker —replicó Paolo con un tono igual de suave.
Ambos niños se vieron sus caras, por un momento en completo silencio, intentando asimilar