Mundo ficciónIniciar sesiónQuedamos heladas al escuchar esa voz. Creía estar en una pesadilla. Toda mi felicidad se acabó en menos de una hora. En unos cuantos minutos pase al dolor. Un dolor profundo. No era un sueño, menos un espejismo, como quería creer, era la cruda realidad que golpea mis mejillas. Estamos acabadas. Mi sonrisa se esfumo al igual que mis esperanzas de ver pronto a mi chico. Sabía lo que nos vendría encima, hasta el mismo Lucifer se escondió para no r







