Capítulo 89: Un buen consejero.
Lissa Kempless
Me quedé viéndolo sin decir nada, sintiendo una profunda tristeza en mi corazón, quería gritarle, decirle todo lo que tenía atrapado en mi garganta, pero sabía que si lo hacía y me oponía cumpliría con su amenaza de causarle daño a Gregory.
Ante mi silencio siguió insistiendo
—Reconoce que no es un hombre para ti, no tiene apellido, ni renombre, ni siquiera tiene dinero ¿O me lo vas a negar? —inquirió.
No quería discutir con él, y deseaba ganar tiempo para saber lo que iba a hace