Capítulo 88: Un hombre implacable.
Alexis Kontos
Fue inevitable sonreír cuando el médico entró a la habitación para informarme que podía irme a la casa, estaba seguro de que eso sucedería, porque mi mujer era capaz de convencer a cualquiera de hacer lo que ella quisiera, tenía tal poder de persuasión que hasta uno terminaba creyendo que la idea había provenido de uno.
—Aunque se va a su casa, quiero que sepa que debe mantenerse en reposo, eso es importante, porque de lo contrario tendrá que regresar al hospital —yo asentí de ac