Capítulo 75: Disputa familiar.
Alexis Kontos
El caos se apoderó de nosotros mientras observábamos impotentes el correr frenético de los médicos hacia el quirófano. Mi hija se veía desesperada, con los ojos llenos de miedo, mirando hacia la puerta como si pudiera ver a través de ella y encontrar la seguridad que todos anhelábamos.
—¡No! —gritó Tarah.
Yo me sentía impotente, tomé a cada una por un brazo, y las llevé a sentarlas en la sala de espera, sintiendo miedo por mi hija, por mi esposa. Se notaban desesperadas, el ambie