Thalía Kontos
—No voy a preguntarle nada… porque yo no creeré nada que venga de ti… no voy a darte la satisfacción… y a él la tristeza de no creer en su palabra. Eso no funcionará conmigo. Y ahora te pido que me sueltes, porque si no lo haces, voy a empezar a gritar y no creo que eso te guste —amenacé.
Se quedó viéndome con una expresión seria, pero cuando vio la determinación en mi mirada, se dio cuenta que no estaba jugando, si no que hablaba en serio y finalmente me soltó.
Sin embargo, y a p