Capítulo 243: Unas aliadas.
Georgina Harper
Estaba muy nerviosa, mis dedos temblaban al sostener el teléfono. La respiración se me entrecortaba mientras esperaba su respuesta. Había anticipado este momento, pero la realidad era más abrumadora de lo que esperaba.
“Georgina, no tengo nada que hablar contigo. Ya es demasiado tarde para explicaciones, ¡Abortaste a mi hijo!” la voz de Zucker sonaba fría y llena de desdén.
—¡Pero no fue mi culpa! —Mi protesta fue un susurro perdido en la tempestad, no escuchado, no atendido—. P