Capítulo 20: Una mujer furiosa.
Tarah Kontos
La noche avanzó, y la recepción de la boda continuó con alegría y bullicio. La gente disfrutaba de la comida, la música y el champán, pero yo estaba nerviosa ideando una manera de librarme de la noche de bodas.
Caminé a pedir una copa, me la tomé de un solo tragó tratando de calmarme y segundos después pedí otro. No podía evitar sentir temor por lo que se avecinaba, salí al jardín del hotel para tomar aire, cuando de pronto escuché unos pasos detrás de mi, al girarme se trataba de