Capítulo 18: Si ella quiere vengarse de mi, quien soy yo para impedírselo.
Tarah O'Kelly
El beso había dejado una marca ardiente en mi piel y una sensación de confusión en mi mente. Alexis se alejó, dejándome sin palabras, y no pude evitar mirarlo con asombro.
Su mirada estaba llena de intensidad, y su aliento agitado era evidencia de que el beso nos había afectado a ambos.
—Eso no cambia nada, Alexis. Esto sigue siendo mi juego. Y, por cierto, vas a jugar como yo quiera que lo hagas —respondí, tratando de recuperar mi compostura.
Alexis frunció el ceño, como si hubie