Capítulo 159: Se había ido.
Zucker Hall
Cuando la besé, me sentí perdido en sus labios, una ola de calor se extendió desde mi bajo vientre. Al principio lo hice como un ejercicio para someterla, y que se callara, pero cuando sentí el contacto con ella, no pude resistirme a su sabor, a su tacto, incluso su olor era embriagante.
Mis manos se aferraron a su cintura, su piel se sintió aterciopelada bajo mis dedos. Intensos sentimientos me embargaron, me sentí ansioso por capturar cada respiro, por sentir su piel contra la mía