Mundo ficciónIniciar sesiónLa llamada de Damián Fontaine no llegó con antelación.
Llegó a las diez y cuarenta y siete de la mañana del jueves, cuando Sofía Reyes estaba entre pacientes, con el café todavía caliente sobre la mesa de su consultorio en el piso diecinueve y el cuaderno de notas abierto en la última sesión. El número en la pantalla del teléfono era el que ella conocía de memoria y que siempre había consi







