Mundo de ficçãoIniciar sessãoSofía Reyes llegó sin llamar, lo cual era, en sí mismo, una declaración.
No era el protocolo habitual. Antes, las sesiones ocurrían en el consultorio del piso diecinueve, ese espacio cuidadosamente construido con paredes beige y sofás de cuero caramelo que olía a algo entre lavanda y neutralidad calculada. Ahora la doctora estaba al otro lado de la puerta del apartamento del piso once, con un maletín de cuero negro y esa expresi&o







